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Reseña del 19-09-2004
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Muchos canadienses en esta edición y unas cuantas buenas recomendaciones y advertencias (1* pésimo, 2* malo, 3* aceptable, 4* bueno, 5* muy bueno, 6* excelente, clásico)
SE PUEDE COMPRAR
En los '90s Melissa vivió sus mejores momentos como bajista de Hole, ahora tras la disolución de la polémica banda de Courtney Love y luego de un breve pasaje como bajista de los Smashing Pumpkins en los últimos momentos del combo de Chicago, nos sorprende con un disco solista que nadie esperaba. Acompañada de varios de sus amigos alternativos como Mark Lanegan, Eric Erlandson, Jeordie White, Josh Homme, James Iha, etc, y sólo con la ayuda de Steve Durand (de Tinker) en la composición de algunas canciones, la linda Melissa se descarga con 12 temas de prolijo rock comercial post-alternativo. Relativamente cerca del último sonido de Hole, pero con una identidad definitivamente propia, la co-producción de Chris Goss (Queens of the Stone Age) le aporta al trabajo el filo alternativo que, muy bien aplicado, evita que Melissa caiga en el terreno de otras compatriotas canadienses mas resbalosas como Alanis o Avril. Muy parejo y fácil de escuchar, se pueden recomendar "Followed the Waves", "Beast Of Honor" y el primer single "Real A Lie". Bajar disco completo aquí
El tercer disco de Kittie es una acertada mezcla del pop pesado del debut con el death metal extremo del siguiente "Oracle", que no (nos) convenciera mucho a los fanáticos de este grupo canadiense femenino. Con la adición de la nueva guitarrista Lisa Marx, Kittie termina siendo el proyecto y visión casi personal de Morgan Lander, quien sigue entregando poderosos vocales, que van desde los gritos enloquecidos de la inicial "Looks So Pretty", hasta momentos mas melódicos como "In Dreams" o "Until the End", o una combinación de ambos en las excelentes "Career Suicide" e "Into the Darkness". Esta última viene con una versión adicional titulada "vocal remix", sin gritos, en un oportuno reconocimiento que tanto exceso vocal puede cansar un poco al oyente. Si no te gusta la pesada olvidalo, pero si buscas buen metal, algo ablandado por la presencia de estas lindas chicas, esta es una extraordinaria propuesta. Para mi termina siendo una combinación adictiva y aunque reconozco que la evaluación es posiblemente la mas subjetiva de toda esta lista, no me queda mas remedio que recomendarlo. Bajar disco completo aquí
Notable evolución de esta banda de verdadero indie-pop que apareciera hace dos años con el entonces generalmente incomprendido "Oh, Inverted World". Bastante acústico y muy atrapante, los 10 cortes de "Chutes..." nos dejan pidiendo por mas. Es la buena combinación de melodías bien pensadas y una instrumentación superpulida que ubican a los Shins con esta nueva producción, en un terreno mucho menos minimalista y dejando de lado el toque un tanto esotérico y por qué no inmaduro, que plantearan en su debut. Parte del progreso viene por el vocalista James Mercer, quien tiende a "chillar" bastante menos y acopla la voz con precisa calidad, creando atmósferas muy agradables como en la excelente "Pink Bullets" o "So Says I", de lo mejor de la placa. Hay que hacer bastante memoria en el tiempo para recordar un disco indie tan valioso. Bajar disco completo aquí
Otra de las bandas nuevas de Canadá, TDG es una propuesta fresca para el mundo del hard rock post-grunge. De entrada queda claro que no inventan nada nuevo, pero el disco está bien hecho y las canciones son pegadizas, si te gustan artistas como Chevelle, Cold, o los mismos Hoobastank, esto sin dudas lo vas a disfrutar. Los orígenes punk-rock sólo se notan en la angustia generalizada que trasmiten en las letras, en el resto se encuentran rastros claros de grupos como Disturbed en la muy buena "Scared", así como pefectamente podrian ser Nickelback en "Now Or Never". Mas allá de las reconocidas influencias y de estilísticamente no ir mucho mas allá de lo que ya conocemos, hay muy buenos registros que luego de varias pasadas toman identidad propia, entre ellas te destaco especialmente "Drown", lo mejor del cd. Un par de éxitos que puede ser ya hayas escuchado en la radio son "I Hate Everything About You" y "Just Like You", de lo mas comercial que tiene este prolijo paquete que se recomienda tener. Bajar disco completo aquí
Junto con los Fountains Of Wayne es una de las bandas sobrevivientes del debilitado movimiento de power-pop que tuviera sus mejores exponentes hacia mediados de los años noventa. Luego del palidísimo "Proximity Effect", "Let Go" marca la esperada y acertada recuperación para este trío de Nueva York. Desde el comienzo se ve todo mas claro, de lo mejor es "Happy Kid", pop de guitarras en su mejor expresión, mientras que "Hi-Speed Soul" es el clásico track mas rockero, claramente influenciado por Weezer pero definitivamente mas accesible. No se quedan atrás en algunas baladas mas acústicas como la inicial "Blizzard of 77" o la rareza de "La Pour Ca", donde cantan en francés y parecen recoger lo mejor de las melodías de los legendarios Beatles. Sólido, compacto, vale la pena escucharlo.
S bien nunca volvió a repetir el éxito del increíble "Jagged Little Pill", Alanis ha logrado mantener, en cierta forma extrañamente, un sitial de respeto a nivel de sus colegas, como que siempre se ha mantenido la expectativa de que en cualquier momento vuelva a renacer la artista que nos emocionara hace ya casi 8 años. Desde ese punto de vista el auto-producido "So Challed Chaos" no es el resurgimiento de Alanis en su mejor y mas exitosa forma, pero ayuda a mantener la imagen de la canadiense, en un momento de su carrera que puede leerse como de "transición" o de "lenta decadencia", dependiendo del enfoque que se le quiera dar. La música recupera en algo el vigor de sus mejores épocas, como se ve en la buena "Excuses" y "Out Is Through", y empieza a asomar un perfil cada vez maduro en baladas como la obvia "Everything" y la SaraMcLachlan-esca "This Grudge". Habrá que ver cómo sigue la historia, lo cierto es que esta actualización de Alanis da crédito como para esperar con algo de entusiasmo sus próximos trabajos.
David Grohl se saca las ganas de hacer metal en este proyecto denominado Probot, en el cual se junta con diferentes players de la escena pesada y saca un producto decente para el usuario común y quizás muy interesante para el metalero promedio. Grohl compone casi todas las canciones y llama a sus amigos para cantar; entre los destacados, Max Cavalera de Sepultura entona uno de los registros mas poderosos en "Red War", mientras que Eric Wagner de Trouble le da vida a la mejor canción, "My Tortured Soul", sonando muy parecido a Soundgarden (y a la versión mas dura de los Foo Fighters), nos hace recordar las mejores épocas del rock de comienzos de los '90s. Otras que vale la pena escuchar son "Ice Cold Man", la nirvanesca "Big Sky" y la inicial "Centuries Of Sin", con un fast trash clásico y a esta altura un poco olvidado. Si lo tuyo es exclusivamente hardcore, quizás le puedas dar mejor calificación, de todas formas conviene darle una probada.
Un buen compilado de algunos de los artistas mas interesantes del modern rock y metal contemporáneo para acompañar la adaptación para cine del comic de "El Castigador". Algunas bandas conocidas como Seether aportan lo mejorcito. Con dos muy buenos temas (también incluidos en la versión 2 del exitoso "Disclaimer"), "Sold Me" y la ya clásica "Broken" con la participación de Amy Lee de Evanescence, la contribución de estos sudafricanos termina siendo de lo mas resaltable. Otro conocido es Ben Moody, recientemente separado de Evanescence, quien aparece en colaboración con Jason Miller en la interesante "The End Has Come". Nickelback nos sorprende con "Slow Motion", una buena canción increiblemente no incluida en su último disco, cuando podría haber sido de lo mejor. Los mas nuevos como Atomship con "Time For People", Strata y "Piece By Piece", Submersed, Edgewater, etc, llaman la atención como para tenerlos en cuenta y explorar un poco mas sus recientes discos debut. Algo de relleno en las colaboraciones de Chevelle, Queens of the Stone Age, Drowning Pool con su nueva alineación y Trapt, son el contenido inevitable para esta entrega que, con 19 abundantes canciones, te puede mantener entretenido por un buen rato.
Formados a partir de 3/5 de la última integración de los Guns 'n Roses, Slash, Duff McKagan y Matt Sorum, son los ex-Roses que se suman a Dave Kushner en guitarra y al particular vocalista de los Stone Temple Pilots, Scott Weiland, en este proyecto que tiene un resultado bastante mas satisfactorio de lo esperado, sobre todo considerando las mediocres experiencias como solistas de cada integrante al alejarse de sus exitosos proyectos originales. Obviamente la mayor parte suena muy parecido a los Guns, como se nota en tracks como "Superhuman" o "Sucket Train Blues". Hay un par de contribuciones de Weiland como "Do It For the Kids" y la buena balada "Loving the Alien" (nada que ver con el tema de Bowie), que te pueden entusiasmar y que le sacan el gusto a viejo que en general tiene este trabajo.
Prometedor el debut de este cuarteto de Las Vegas que apela al revival del sonido de los años ochenta como principal atributo. Si bien salen bien parados a nivel compositivo, sobre todo porque hay variedad, con eso no le alcanza a los Killers para ser, por lo menos por ahora, la nueva gran banda que algunos se atreven a proclamar. Parejito pero con una producción excesivamente plana y un tanto rígida, son pocos los momentos en que logran soltarse. Cuando lo hacen salen algunos buenos tracks como la interesante "Change Your Mind" o "Midnight Show". Los mas promocionados como "Jenny Was A Friend Of Mine" y la bailable "Somebody Told Me", son aciertos creativos opacados por los vocales inexpresivos de Brandon Flowers, y por la producción acentuadamente lo-fi que señalamos.
Vienen de San Diego y llevan varios años ganando popularidad en el circuito de rock cristiano, ahora, con la edición de "Beautiful Letdown", buscan darle un enfoque mas comercial a su sonido, con el objetivo de penetrar en la escena del modern rock contemporáneo. Fácilmente consumible y difícil de encasillar en un género en particular, hay para todos los gustos, desde el rock alternativo similar a Fuel de la pegadiza "Meant To Live", las baladas a lo Dave Matthews como "24" o "This Is Your Life", el pop de Matchbox 20 en "More Than Fine" y algunos tracks con verdadero gancho como "Redemption" y "Adding to the Noise". Bueno para probar algo no tan conocido.
Luego de consagrarse con "In Blue" hace ya cuatro años, los hermanos Corrs regresan con mas de lo mismo y el resultado es bueno, aunque obviamente carente de sorpresa. Aquí vuelven a mostrarnos buenas composiciones de pop-rock como las típicas "Summer Sunshine" y "Angel, las baladas copia de Fleetwood Mac como "Borrowed Heaven", y la tradicional demostración de sus raíces celtas en la instrumental y por momentos aburrida "Silver Strand". Un poco menos folk y mas mainstream que en sus primeros años, mas allá de algunos destaques como "Baby Be Brave", el disco carece de variedad y en general las canciones no parecen diferenciarse mucho una de otra, en los hechos cuesta encontrar un tema con suficiente punch como en el pasado lo fueran "Radio" o "Breathless". Puede ser un producto adecuado para complacer a los fans, pero para quienes están empezando a conocerlos les recomiendo ir a sus primeros trabajos.
La disolución de At The Drive-In dio lugar a la creación de dos bandas, por un lado Sparta, en un estilo emo-core medio impenetrable, y por el otro lado The Mars Volta, con Cedric Blixer y Omar Rodríguez, un dúo con un sonido bastante mas cercano al de su proyecto original. Los elementos de fusión siguen presentes en este nuevo ensamble, una mezcla de hardcore, psychedelic rock y jazz, ahora comprimidos en un producto muchísimo mas digerible que el de At The Drive-In. Con todo no es tan fácil de escuchar, son frecuentes los excesos de art rock, que ni siquiera la presencia de famosos invitados como John Frusciante pueden alivianar. Obviamente no es el sonido tradicional al que estamos acostumbrados, pero igual te invito a escuchar "Eriatarka" y "Intertiatic Esp" a ver cómo resulta la experiencia.
Si bien no deja mucho la vuelta de esta banda de new-metal de Atlanta que tuviera un destaque importante a comienzos del nuevo milenio, reaparecen con una entrega que, aunque no sorprende a nadie, sigue siendo bastante decente. La historia es conocida, todo gira en torno a la característica voz del morocho Lajon Whiterspoon, ya sea en medio de los típicos riffs newmetaleros, como en "Broken Down" o "Disease", o navegando entre las habituales propuestas acústicas como "Skeleton Song". Todo esto, si bien no logra el clímax alcanzado en discos anteriores, igual se puede escuchar sin mayor esfuerzo. Como siempre Sevendust se sigue caracterizando por el enfoque melódico con el que atacan el hardcore, con lo cual logran dar a la obra una personalidad clara, y en definitiva termina resultando accesible para el público rockero promedio. Si recién empiezas a conocerlos, es mejor revisar los trabajos anteriores, en especial "Animosity" del 2001.
Un nuevo capítulo en el (extraño) legado de garage rock sueco, llega ahora con Mando Diao, perfectamente alineados con el movimiento que fielmente representan los Hives desde Europa. Con claras influencias de sus compatriotas suecos ("Sweet Ride"), una inevitable similitud a los Strokes y una ligera carga de britpop, la enérgica "Sheepdog", es el primer corte y por lejos lo mejor que ofrecen estos amigos del norte. En el resto las comparaciones son obvias, y mas allá de algún desvío hacia el R&B como en "Mr. Moon", lo que sigue se cae de maduro, y te desgasta un poco el oído. Es claro que por ahora no van a ser la nueva sensación de nada.
La carrera solista de la que fuera vocalista durante la mejor época de los 10,000 Maniacs lleva ya mas de diez años, pero nunca logró despegar del todo. En este nuevo trabajo Merchant hace un giro en lo que venían siendo sus últimas producciones, para descolgarse con una propuesta que sorprendió a la mayoría de sus seguidores. Compuesto casi exclusivamente por canciones folklóricas tradicionales yanquis (el disco se subtitula "una colección de música folk tradicional y contemporánea"), resulta una entrega definitivamente original, pero que al ser profundizada no resulta todo lo satisfactoria que podría esperarse. El punto mas fuerte está en la apertura con "Sally Ann", que sin ser gran cosa, se destaca al lado de los 10 cortes siguientes. Un capítulo especial merece la voz de Natalie, no está muy claro si es intencional o no, pero ha cambiado sensiblemente su registro vocal, mucho mas ronco y profundo. Para algunos esto es un acierto y para otros, entre los que me incluyo, no nos termina de cerrar el cambio, si sigue así parece que va a terminar cantando como Alejandra Guzmán. Opinable y bastante polémico, si sos seguidor de la Merchant te recomiendo que le des una probada a ver qué te parece, a mi no me convenció mucho.
OJO, PENSARLO BIEN
Después de varios años de grabaciones mediocres, rumores de separación y proyectos solistas no concretados, parece que Robert Smith finalmente se decidió a continuar en The Cure su carrera musical, que ya cumple mas 25 años desde el lanzamiento del pionero "Three Imaginary Boys" allá por 1979 (!!!). El título homónimo de esta nueva producción quizás sea el reflejo de la apuesta de Smith por encontrarse cómodo en la vieja banda que, después de tanto tiempo, sigue siendo el vehículo expresivo de su líder, y también un gran negocio, apuntalado por el excelente y único catálogo de obras anteriores al "Wish" de 1992, y por la falta de artistas que cubran el espacio de pop gótico que The Cure siempre apadrinó con total autoridad. Comparado con el soporífero "Bloodflowers", aquí se notan mas desenvueltos y relajados, y si bien hay algunos momentos que llaman a los mejores recuerdos, en general "The Cure" pasa bastante desapercibido por varias razones. La primera y mas notable es la falta de éxitos, desde "Friday I'm in Love", hace ya doce años, Smith no ha compuesto un sólo éxito comercial, y los intentos en esta ocasión, como "The End of the Word" y "I Don't Know What's Going On", sólo podrían ser lados B en cualquiera de sus trabajos anteriores. Apenas se salva "Taking Off", que parece una versión revisada de "Just Like Heaven". Por otra parte, son muchas las veces en que la ausencia de melodía nos irrita rapidamente, por ejemplo la inicial "Lost" se torna insorportable a los pocos segundos de escucharla, lo mismo se repite en otras pedradas como "Before Three", "Us or Them" y "Never". Mas allá de "Labyrinth" y "Anniversary", que tratan de revivir el espíritu Cure y casi lo logran, esta es una edición que ni siquiera hubiera sido analizada de no ser por el glorioso pasado que construyeran Smith y sus colaboradores principalmente en los ochentas y también, aunque en menor medida, en el inicio de los noventas. Termina siendo un disco de colección para los seguidores, que seguramente no lo escucharán mucho. Y para los desprevenidos puede resultar una sorpresa un tanto desagradable, después del marketing y las expectativas que la mayor parte de la crítica generó alrededor del nuevo regreso de la banda.
Puddle of Mudd no quieren salir del grunge y esto se reafirma en este segundo esfuerzo, que contiene muchas y quizás demasiadas similitudes con el interesante debut de hace unos años. Nuevamente con la producción de Andy Wallace, frecuente colaborador de Nirvana, las analogías con el sonido del trío de Seattle están a la orden del día, y lamentablemente generan una sensación de plagio que empalidecen bastante el producto final. El resultado termina siendo menos delesnable que el de otros clones contemporáneos como Nickelback o The Vines, y hasta llega a ser aceptable por momentos gracias a algunos pequeños aciertos como "Away From Me" o la evidente "Change My Mind". Igual es bastante sufrible, y no aporta casi nada.
Mas rock radial neo-grunge es lo que ofrecen estos canadienses en su regreso, aunque esta vez ya no hay tantas ideas originales y la historia se torna bastante monótona ya en los primeros minutos de la placa. Si bien la producción puede decirse que se ha profesionalizado un poco, y seguramente el tiempo invertido en el estudio de grabación fue mayor, cuesta encontrarle el atractivo a una propuesta que no pasa de los mismos power chords de siempre acompañados de la tortuosa voz de Chad Kroeger. Predecible de principio a fin, "Someday" es el mayor éxito comercial, 3 minutos y medio plagados de clichés y una patética demostración de que todo lo obvio que se podía esperar.
Tuvieron su momento de éxito como una de las bandas mas originales de la era post-Körn, al combinar primitivamente una mezcla de metal industrial, tecno y algunas raíces góticas, con una particular estética, en especial de su despeinado frontman Wayne Static. Este inconfundible estilo les dio algunos éxitos de culto como las memorables "This Is Not" o "I'm With Stupid", pero a su vez los ha condenado a un encierro estilístico que limita sus posibilidades creativas, y hace que luego de dos o tres discos sea difícil presentar algo original. Esto queda claro en "Shadow Zone", que encuentra a Static-X tratando de reinventarse aunque sin mucho esfuerzo, en definitiva lo que logran es moverse cada vez mas hacia la zona nu-metal de Korn, con toda la previsibilidad necesaria para que suene extremadamente común. Por momentos tratan de volver a su marca registrada, como en "All In Wait", pero como ya dijimos resulta difícil sacarle mas jugo a esa fórmula que no da para mas de tres o cuatro combinaciones de acordes. Al final termina siendo una copia desgastada del estilo de Körn, que en sí mismo ya estaba acabado hace varios años.
DVD
Imprescindible documento que recoge lo mejor de una de las bandas mas creativas y no tan apreciadas de fines de los ochentas. Previamente editado en VHS, costó unos años para que finalmente viera la luz la versión de DVD, que recoge la historia de esta agrupación de Nueva York desde sus inicios, con documentales y grabaciones inéditas de sus primeras actuaciones. Entre los testimonios de las primeras épocas se destacan el video de "Scorpio Rising" y el toque en vivo de "My Mother The War", que sin ser una de sus mejores canciones, es un buen reflejo del potencial que ya mostraban en ese momento. De sus trabajos mas exitosos "In My Tribe" y "Blind Man's Zoo" se incluyen todos los videos oficiales, grandes momentos que van desde el pop mas elemental de "Don't Talk", hasta el máximo reconocimiento comercial de "You Happy Puppet", pasando por clásicos como "Hateful Hate" y "Trouble Me" entre otros. De esta etapa no se pueden dejar pasar dos joyas imperdibles, la exquisita versión unplugged de "Dust Bowl", con Natalie Merchant y Robert Buck en su mejor expresión, y un toque en vivo en Escocia con Merchant, Michael Stipe de R.E.M. y Billy Bragg, entonando "Hello In There", para no perdérselo. La obra se cierra con un par de videos de "Our Time In Eden", "Candy Everybody Wants" y "These Are Days", de las últimas grandes composiciones que concibieran antes de la partida de Merchant hacia su errática carrera solista. También está el video de "Because The Night", cortado de la actuación para MTV Unplugged, que también está disponible en VHS y CD desde hace tiempo, y que reclamamos en formato DVD ya. Excelente.
Con unos cuantos años y kilos de mas, el legendario Miguel Mateos intenta y logra salir vivo con razonable aceptación de este concierto para festejar sus 20 años de trayectoria dentro del rock latino. Grabado en el teatro Metropolitan de México, Mateos se presenta acompañado de viejos conocidos, entre ellos su infaltable hermano Alejandro en batería, y la abultada lista de éxitos que construyera a lo largo de tantos años. Los momentos mas soporíferos obviamente ocurren cuando trata de revivir algún tema de sus últimos y desdibujados discos de finales de los '90s, de todas formas la mayor parte son greatest hits, que la gente disfruta con moderada excitación. Pese a los años transcurridos, la performance de Mateos y su banda es muy profesional, y se nota que todavía le da la voz para entonar con pericia éxitos como "Atado a un Sentimiento" o "Tirá para arriba", entre otros. Con algunos tracks en formato acústico y un exceso de argentinidad incomprendido por el público mexicano (y un tanto fuera de lugar teniendo en cuenta el escenario), este se proclama como el primer DVD de rock latino editado en formato DTS 5.1, pese a lo cual el sonido es correcto, mas no espectacular como la etiqueta podría hacer pensar. Los extras incluyen un repaso a la carrera de Mateos, desde sus inicios con Zas y hasta nuestros días, narrada por el propio músico. Acompañada de documentales de sus primeras presentaciones, termina siendo un material muy rico e imperdible, y un contenido que justifica el DVD tanto o mas que el propio concierto en sí mismo.
Grabado en setiembre del 2003 en West Palm Beach, este último concierto de la gira de "Scarlet's Walk" es un buen documento de lo que trasmite la Tori en vivo. Con su particular estilo vocal, se presenta acompañada sólo por bajo y batería. Ella, inmaculada como siempre, con un par de teclados y su voz se las arregla para repasar buena parte de su carrera en poco mas de hora y media. Un exceso de canciones no tan conocidas y el recorte de algunos temas por censura, le dan un poco de tedio al concierto, matando los momentos mas memorables que igual logran llegar de la mano de clásicos como "A Sorta Fairytale" y "Crucify". Algo de backstage con entrevistas a la Tori, familiares y allegados no agregan mucho. Lo interesante del paquete es la inclusión de un CD con 6 "rolas" inéditas, subproducto de las sesiones de grabación de "Scarlet's Walk", y en general bastante agradables. Ahí se destacan la inicial "Ruby Through the Looking Glass" y "Tombigbee", que también está en vivo en el concierto. Vale la pena aunque sea sólo por el CD.
Desde hace tiempo Placebo viene siendo la única propuesta diferente que ha surgido en Inglaterra en la última década, sobre todo porque a diferencia de sus pares británicos, no están alineados ni con el britpop corporativo de Oasis, ni con la manga de llorones encabezados por Radiohead y Coldplay. Con mucha autenticidad, Placebo ha logrado combinar la mejor tradición de las bandas inglesas del after-punk de los '80s, con un sonido muy accesible y actual, pero a la vez lo suficientemente alternativo como para no traspasar la raya de lo profanamente comercial. Presentándose con el trío principal y dos músicos de soporte, en la misma configuración con que los viéramos en su actuación en México, el concierto es un acertado repaso a los grandes éxitos de casi toda su discografía. Si bien la performance es correcta, el enfoque de la filmación está en mostrar la grandiosidad de Placebo en una gran arena, lo cual termina siendo un aspecto nuevo y hasta un poco incómodo, para los liderados por Brian Molko. Por el carácter de su música, el verdadero espíritu de la banda parece trasmitirse mejor en un teatro mas pequeño o en un ambiente mas íntimo que este estadio parisino. Con la aclaración de que esta es una versión de Placebo "for the masses", igual se puede disfrutar de la performance, de la cual vale la pena resaltar la versión de "Bionic", de su primer disco, y el clásico final de fiesta con el cover de "Where Is My Mind?" de los Pixies, oportunamente acompañados en guitarra y voz por el mismísimo Frank Black. El documental que se incluye en los extras, un tanto largo y por momentos tedioso, muestra la vida durante la gira de "Sleeping With Ghosts", en la cual se reconocen algunas escenas de su pasaje por México y se revelan intimidades de Molko y sus compañeros que terminan reafirmando el conocido perfil transexual del grupo. Buen documento para fans, nos quedamos esperando por el compilado de videos y el nuevo disco prometido para el 2005.
Discos de los últimos meses que te conviene tener
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