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Clásicos de los '80s
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Una importante cantidad de videos de los '80s se han rescatado por suerte en formato de DVD, lo cual nos permite revivir la excelente música y particular estética de esa gloriosa década. Aquí hay algunos títulos recientes a tener muy cuenta:
Human League fue de las bandas fundamentales del movimiento new-wave, basados en la característica voz de Phil Oakey y el pulido sonido electrónico excelentemente desplegado en clásicos como "Don't You Want Me" y "Open Your Heart". Por supuesto que estos videos están presentes así como material de su mejor época con "(Keep Feeling) Fascination", la rockera "The Lebanon" y los momentos mas comerciales como "Mirror Man", "Human" y "Together in Electric Dreams" entre otros. La recorrida se prolonga hasta nuestros días a los que obviamente llegan un poco desdibujados luego de mas de 20 años de trayectoria. El bonus incluye una entrevista muy interesante a los miembros que van quedando (las dos mujeres y el trolo de Oakey) y algunos toques originales en Top of the Pops de la TV británica (haciendo playback). Buen documento que conviene tener.
La contribución de Duran Duran a la industria de los videos musicales ha sido sumamente destacada y queda perfectamente reflejada en este doble compilado con los mejores momentos del quinteto británicos. En el disco 1 está lo mejor, "Planet Earth" y la versión larga y sin censura (muy recomendable) de "Girls on Film" son un buen reflejo de los comienzos donde ya se perfilaban como una de las bandas mas innovadoras del new-wave. En el disco "Rio", es cuando se ve lo mejor musicalmente y en producción de video, "Hungry Like The Wolf", "Save a Prayer" y "Rio" son momentos inolvidables de la música de todos los tiempos. El primer disco se cierra con los temas de "Seven and the Ragged Tigger", que marcara la consolidación final de Duran como verdaderos popstars. En el disco 2 ya se ve la etapa mas madura pero igualmente interesante de la banda, con las mas conocidas "Notorious", "Skin Trade", "Ordinary World" y "Come Undone". Entre los extras se destaca una entrevista con Simon Le Bon y Nick Rhodes de 1999 para completar otro paquete que hubiera estado excelente, si lo hubieran comprimido en un sólo disco.
El legado musical de Tears For Fears es uno de los mas ricos de los '80s, y si bien los videos nunca fueron su fuerte, este disco repasa los principales momentos de la banda liderada por Roland Orzabal. Aunque desacertadamente no se presentan en orden cronológico, se cubren los 3 primeros y fundamentales trabajos de los TFF. Del pionero cold-wave "The Hurting" de 1983 se incluyen las emblemáticas "Pale Shelter", "Mad World" y "Change". En 1985 reciben el reconocimiento a nivel mainstream con el excelente "Songs From the Big Chair" del cual podemos ver "Everybody Wants To Rule the World", "Shout", "Mother's Talk" y "Head Over Heels". La historia se cierra con el sicodélico "The Seeds of Love" de 1989, representado por "Woman in Chains", "Sowing the Seeds of Love", "Advice for the Young at Hearts" y "Laid So Low", que fuera grabada posteriormente como tema adicional para su primer compilado de grandes éxitos. Nos quedamos con ganas de ver material de sus siguientes discos, que aunque no tan reconocidos son igual de buenos, en especial "Elemental" de 1993. Sin extras ni mayores arreglos, Tears Roll Down es otro recopilatorio bien interesante para entender la música de los '80s.
No todo fue new-wave y pop en la década, y eso queda demostrado en este buen repaso a la historia de quienes llegaran a ser una de las bandas mas populares y también mas polémicas del planeta sobre finales de los ochentas. Marcando un nuevo rumbo mas creíble para las bandas de hair metal de la época, lo mas apreciable de este viaje se encuentra en los primeros registros de los liderados por Axl Rose, desde la furia de "Welcome to the Jungle", pasando por las exitosas "Sweet Child Of MIne", "Paradise City" y "Patience", y las típicas baladas "Don't Cry" y "November Rain". Sin extras pero con buena calidad de sonido, ("es lo que hay, valor!"), te guste o no, no queda otra que aceptarlo también como parte importante de la historia de los ochentas. |